Homenaje a Machado por Evelia

HAIKUS A UN OLMO

Olmo añejo,
lisiado de cruel rayo,
renace verde.

Abril lluvioso
y mayo soleado
obran milagros.

En la colina,
a la vera del Duero,
cumple cien años.

Musgo amarillo,
corteza blanquecina,
tronco roído.

Quedó silente,
de pardos ruiseñores
abandonado.

Suben hormigas
avanzando en hilera
hasta la cima.

Nidos de arañas,
refugios sosegados
donde tejer.

¿Te dará muerte
con hacha desalmada
un campesino?

¿Y un carpintero
convertirá tu cuerpo
en carro o yugo?

Al rojo vivo
tus ramas arderán
en una hoguera.

Te empujará,
tal vez, un torbellino,
bajando el valle,

a la corriente
oscura, recrecida,
a descansar al mar.

Mi primavera,
después de tantos años,
¡ay, si volviera!